(León XIV, Cristo Amigo) DIÁLOGO CON LOS JÓVENES 2 de agosto de 2025
Pregunta 1 – Amistad
Santo Padre, soy Dulce María, tengo veintitrés años y vengo de México…. Santo Padre, mi pregunta es: ¿cómo podemos encontrar una amistad sincera y un amor genuino que nos lleven a la verdadera esperanza? ¿Cómo la fe puede ayudarnos a construir nuestro futuro?
(Santo Padre):
Queridos jóvenes, … Agustín buscaba la verdad, la verdad que no defrauda, la belleza que no pasa. Y ¿cómo la encontró? ¿Cómo encontró una amistad sincera, un amor capaz de dar esperanza? Encontrando a quien ya lo estaba buscando, encontrando a Jesucristo. ¿Cómo construyó su futuro? Siguiéndolo a Él, su amigo desde siempre. En palabras suyas: “Ninguna amistad es fiel sino en Cristo”. San Agustín nos dice: “No hay amistad que sea fiel si no es en Cristo”. Y la verdadera amistad es siempre en Jesucristo con verdad, amor y respeto. “Y sólo en Él puede ser feliz y eterna” (cf. Réplica a las dos cartas de los pelagianos, I, I, 1); «Ama verdaderamente al amigo quien ama a Dios en el amigo» (Sermón 336, 2), nos dice san Agustín. La amistad con Cristo, que está en la base de la fe, no es sólo una ayuda entre muchas otras para construir el futuro, es nuestra estrella polar… Queridos jóvenes, ámense los unos a los otros. Ámense en Cristo. Sepan ver a Jesús en los demás. La amistad puede cambiar verdaderamente el mundo. La amistad es el camino por la paz. La amistad es el camino por la paz.
Pregunta 2 – El valor de decidir
Santo Padre, me llamo Gaia. …¿dónde podemos encontrar el valor para decidir?
(Santo Padre):
La valentía de elegir surge del amor que Dios nos manifiesta en Cristo. Él es quien nos ha amado con todo su ser salvando el mundo y mostrándonos así que el camino para realizarnos como personas es dar la vida. Por eso, el encuentro con Jesús corresponde a las esperanzas más profundas de nuestro corazón, porque Jesús es el Amor de Dios hecho hombre… , san Juan Pablo II dijo: «es a Jesús a quien buscáis cuando soñáis la felicidad; es Él quien os espera cuando no os satisface nada de lo que encontráis; es Él la belleza que tanto os atrae; es Él quien os provoca con esa sed de radicalidad que no os permite dejaros llevar del conformismo; es Él quien os empuja a dejar las máscaras que falsean la vida; es Él quien os lee en el corazón las decisiones más auténticas que otros querrían sofocar» (Vigilia de oración en la XV Jornada Mundial de la Juventud 19 agosto 2000). … “Tú eres mi vida, Señor”, es lo que un sacerdote o una consagrada pronuncian llenos de alegría y de libertad. “Tú eres mi vida, Señor”. “Te recibo como mi esposa y como mi esposo” es la frase que transforma el amor del hombre y de la mujer en un signo eficaz del amor de Dios en el matrimonio. Estas opciones radicales, opciones llenas de significado: el matrimonio, el orden sagrado, la consagración religiosa, expresan el don de uno mismo, libre y liberador, que nos hace auténticamente felices. Y ahí encontramos la felicidad, … Encontrar el valor de tomar decisiones difíciles y de decir al Jesús: “Tú eres mi vida, Señor”. “Señor, tú eres mi vida”. Gracias.
Pregunta 3 – Llamada al bien
Santo Padre, me llamo Will…¿cómo podemos encontrar verdaderamente al Señor Resucitado en nuestras vidas y estar seguros de su presencia incluso en medio de las pruebas y las incertidumbres?
(Santo Padre):… Queridos jóvenes, Jesús es el amigo que siempre nos acompaña en la formación de nuestra conciencia. Si realmente quieren encontrar al Señor resucitado, escuchen su palabra, que es el Evangelio de la salvación. Reflexionen sobre su forma de vivir, busquen la justicia para construir un mundo más humano. Sirvan a los pobres y den testimonio así del bien que siempre nos gustaría recibir de nuestros vecinos. Estén unidos a Jesucristo en la Eucaristía. Adoren a Cristo en el Santísimo Sacramento, fuente de vida eterna. Estudien, trabajen y amen siguiendo el ejemplo de Jesús, el buen Maestro que siempre camina a nuestro lado. En cada paso, mientras buscamos lo que es bueno, pidámosle: quédate con nosotros, Señor (cf. Lc 24,29). Quédate con nosotros, porque sin ti no podemos hacer el bien que deseamos. …
Siguiendo esas palabras de Agustín, y en respuesta a sus preguntas, me gustaría invitar a cada uno de ustedes a decirle al Señor: “Gracias, Jesús, por llamarme. Mi deseo es seguir siendo uno de tus amigos, para que, abrazándote, yo también pueda ser un compañero de todos los que encuentre en el camino. Concédeme, Señor, que aquellos que me encuentren puedan encontrarte a ti, incluso a través de mis limitaciones y debilidades”. Al rezar con estas palabras, nuestro diálogo continuará cada vez que miremos al Señor crucificado, porque nuestros corazones estarán unidos en Él. Cada vez que adoremos a Cristo en la Eucaristía, nuestros corazones se unirán en Él. … Y podemos decir: “Gracias Jesús por amarnos”. “Gracias Jesús por habernos llamado”. “Quédate con nosotros Señor”.
HOMILÍA (3 de agosto de 2025): … podemos imaginarnos recorriendo el camino que recorrieron la tarde de Pascua los discípulos de Emaús (cf. Lc 24,13-35): … San Agustín … «Tú [Señor] estabas dentro de mí, y yo fuera. Allí te buscaba […]. Me llamaste, y tu grito rompió mi sordera; brillaste, y tu esplendor disipó mi ceguera… me tocaste, y ardí en deseo de tu paz» (Confesiones, 10, 27). … Queridos jóvenes, nuestra esperanza es Jesús. Es Él, como dijo san Juan Pablo II, «quien les inspira el deseo de hacer algo grande con sus vidas […], de mejorarse a sí mismos y a la sociedad, haciéndola más humana y fraterna» (XV Jornada Mundial de la Juventud, Vigilia de Oración, 19 de agosto de 2000). Permanezcamos unidos a Él, permanezcamos siempre en su amistad, cultivándola con la oración, la adoración, la Comunión Eucarística, la Confesión frecuente y la caridad generosa, como nos enseñaron los beatos Piergiorgio Frassati y Carlo Acutis, pronto proclamados santos. Aspiren a grandes cosas, a la santidad, dondequiera que estén. No se conformen con menos. Entonces verán crecer la luz del Evangelio cada día, dentro de ustedes y a su alrededor. Los encomiendo a María, la Virgen de la Esperanza.